Lovaina como ciudad parece muy agradable, la típica ciudad de estudiantes...con un marcha!!!!! El que estudie ahí lo tiene claro, mucho bar de copas y todos llenos hasta la madrugada. A Esther la cara de cansada le delata .Qué si la bici cansa... qué tengo que hacer la colada...qué si el super... qué si vienen a cenar los italianos etc..... Mucho lío y demasiado movimiento. Eso es lo que hay ahí.
La ciudad es de edificación baja y antigua, con centro histórico muy conservado y fácil de manejar sobre todo en bici. Edificios imposantes como la Catedral, el Ayuntamiento y la Biblioteca, sin olvidar el pueblecito de" las solteras y viudas pías" romántico y bucólico, además de tamano bolsillo. Agradezco a Esther que decidiera ir ahí a pasarlo bien porque de no ser por ella, Lovaina para mí no existiría más que en el mapa, como un punto no tan cercano e
n Centroeuropa y oculta entre burócratas y chocolates.
Ah y por cierto! entre piedra y paseo hemos comido a todas horas pasta, porque uno de los del grupo de tres que eramos, se levantaba y acostaba piando por los restaurantes italianos y la pasta siciliana. Premio a quién adivine quén de los tres fue.